Cuenca, Soria y Teruel. 12 de marzo de 2026. La Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA), integrada por las organizaciones empresariales de Cuenca, Soria y Teruel, ha trasladado al Comité Europeo de las Regiones la necesidad de que el futuro Fondo Social Europeo (FSE+) 2028-2034 incorpore de manera vinculante un trato diferenciado para los territorios con muy baja densidad de población.
Esta posición fue defendida en la Consulta de Alto Nivel celebrada el pasado 23 de febrero en Bruselas, donde el coordinador de la Red SSPA participó activamente tanto en la consulta sobre el dictamen, como mediante aportaciones escritas al documento en discusión. El objetivo es asegurar que las políticas sociales europeas reflejen adecuadamente las desigualdades territoriales estructurales.
Desde SSPA se criticó la ausencia de referencias explícitas a las bajas densidades poblacionales en el borrador del dictamen, subrayando la necesidad de incorporar indicadores ya reconocidos por la Unión Europea, como el umbral de menos de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado a nivel NUTS3. Este criterio permitiría identificar de forma más precisa los territorios que enfrentan desventajas estructurales en ámbitos como el acceso a servicios básicos, el mercado laboral o la actividad económica.
La Red recuerda que esta demanda se alinea con el Artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que establece la obligación de prestar especial atención a las regiones con desventajas demográficas permanentes. Asimismo, existen precedentes en regiones del norte de Europa, como Finlandia y Suecia, donde este tipo de criterios ya ha sido reconocido.
Uno de los mensajes centrales de la Red SSPA es que el FSE+ no puede limitarse a actuar como un mecanismo de respuesta ante situaciones de vulnerabilidad. En territorios como Soria, Cuenca o Teruel, la desigualdad no es coyuntural, sino el resultado de un problema estructural: la despoblación. Este fenómeno genera un círculo vicioso caracterizado por la falta de inversión, la escasez de servicios y la ausencia de oportunidades laborales, lo que a su vez impulsa la salida de población y agrava aún más la situación.
Por ello, SSPA defiende un enfoque preventivo que permita transformar este círculo en un modelo de desarrollo sostenible, basado en incentivos y condiciones adaptadas a la realidad territorial. En este sentido, también se ha puesto el foco en la necesidad de reforzar la gobernanza del FSE+, apostando por una participación efectiva de todos los actores implicados en el territorio, incluido el sector privado como agente clave en la creación de empleo y dinamización económica.
Asimismo, la Red aboga por un enfoque territorial en el diseño de las políticas, insistiendo en que el reconocimiento de las zonas escasamente pobladas no puede quedarse en una declaración de intenciones, sino que debe traducirse en criterios obligatorios para los Estados miembros que garanticen un trato diferenciado y proporcional en la asignación de recursos. El objetivo es evitar que estas realidades queden diluidas en programas nacionales o regionales, donde a menudo pierden visibilidad, y asegurar que el lugar de residencia no determine las oportunidades de desarrollo personal y profesional dentro de la Unión Europea.








